Recibir con humildad
“Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”Santiago 1:17
REFLEXIÓN
Santiago sitúa los buenos dones en la generosidad de Dios. Reconocer que no todo nace de nuestro esfuerzo nos ayuda a vivir con humildad. Tus capacidades, el tiempo de otros y las oportunidades también son regalos. Valora lo recibido y piensa cómo usarlo para cuidar a alguien más.
OREMOS
Padre, enséñame a recibir con humildad y a compartir con generosidad. Amén.
Identifica una capacidad que tienes y úsala hoy para ayudar a alguien.
