Recordar sin olvidar
“Bendice, alma mía á Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.”Salmos 103:2
REFLEXIÓN
El salmista se recuerda a sí mismo que no olvide los beneficios de Dios. La memoria puede quedar ocupada por pendientes y preocupaciones. Haz espacio para recordar el cuidado recibido: una persona, una oportunidad o la fuerza para atravesar un día. Recordar no borra los problemas, pero amplía la mirada.
OREMOS
Dios, que mis preocupaciones no me hagan olvidar el cuidado que he recibido. Amén.
Recuerda una situación en la que alguien te ayudó y anota cómo te acompañó.
