Reconoce tu cansancio
“Cuando mi corazón desmayare, llévame á la peña que más alta es que yo.”Salmos 61:2
REFLEXIÓN
La fortaleza comienza con honestidad. No tienes que fingir que todo está bien para seguir adelante. Reconocer que estás cansado permite buscar apoyo.
OREMOS
Señor, hoy reconozco mis límites. Sostén aquello que yo ya no puedo sostener solo. Amén.
Nombra con una frase lo que más te está agotando.
